lunes, 2 de febrero de 2009

“Décimas para una guerra”

“Décimas para una guerra”



Cuando comienza una guerra
muere siempre el inocente,
por más que sea valiente
su premio está bajo tierra.
Siempre estremece en la guerra
la perdida de aquel hijo,
que al defender su cobijo
bajo las balas fallece,
y es el dolor que padece
el que la guerra maldijo.


Cuando termina una guerra
no hay vencedor ni vencido,
sólo el dolor convencido
del error que aquella encierra.
Es el precio del que yerra,
que se cobra la ambición
y es del hombre perdición,
siempre que gane el canalla
y es rufián aquel que calla,
al compartir la traición.


Si se ejerce contra el pueblo
donde muere el ciudadano,
el padre, hijo y hermano
soportando siempre el duelo,
llora y sufre sin consuelo
desesperado aquel padre,
viendo el dolor de la madre
de odio eleva una muralla,
contra el artero que acalla
de la guerra su desmadre.




© Controversia/R. Santamaría

2 comentarios:

  1. Preciosas décimas, que verdades dices, el inocente nunca gana haga lo que haga y aunque se defienda pierde y muere.

    Hermoso visitarte.

    Un abrazo.

    Rocío

    ResponderEliminar
  2. Gracias mi estimada amiga Rocío por tu cálida presencia en mi espacio.

    Un abrazo

    Roberto

    ResponderEliminar