miércoles, 6 de mayo de 2009

¡Malhaya la pena mía!

¡Malhaya la pena mía!

Con ojos de enamorada,
¡La luna me está mirando!
Mira, que mira velada,
Mira, que me está velando.

En noche de luna llena
paseaba yo el serrallo,
el alma llena de pena
mi boca mordía un tallo,
del rosal que ya nacía
allá por el mes de mayo.

Sus espinas no veía
pues era mayor el dolor,
que el corazón padecía
culpable era del desamor,

¡Malhaya la pena mía!

¡La luna me está mirando!
más hermosa que ninguna,
de luz brillante bañaba
su cara color de plata,
sus ojos verde aceituna
miraban, yo renacía
la ternura que en mi alma,
por ella mi amor sentía.

¡La luna me está mirando!
¡Mira, que mira la luna!...

©Roberto Santamaría