martes, 25 de agosto de 2009

“El amor de Selene” (Serventesios alejandrinos)




“El amor de Selene”
Serventesios alejandrinos

Allende en los confines de aquel cielo olvidado
entre mágica nebulosa, lejana estrella,
alados caballos en su carro plateado,
hambrienta de amores, viaja la Diosa más bella.

Desciende a la Tierra veloz, buscando embeleso
encontrando la gruta que albergaba a su amado,
perturbado Endimión por la caricia de aquel beso,
que la bella Selene al afortunado ha dado.

Ante él, la diosa, radiante de luz plateada,
enlaza su cuerpo con amor apasionado,
abrazada entre suspiros y besos, la amada
Selene quedó dormida, el deseo calmado.

Ascendió hasta el Olimpo y suplicando a su Dueño
Zeus, que tuviera a bien concederles un deseo,
sometiera a su amante en interminable sueño,
para amarle eternamente, en continuo escarceo.

A la bella Selene, concedió Zeus su ruego,
desde entonces Selene despertando a su amante,
le envuelve con amores y caricias de fuego
y en la gruta del monte le amará eternamente.

©Roberto Santamaría

martes, 18 de agosto de 2009

“Tu esencia rebelde” (Verso blanco)




“Tu esencia rebelde”
Verso blanco

Con suavidad del vuelo de la libélula
Sedosas manos acarician mi cuerpo,
Y buscan destellos de mis sentimientos
Entre manantiales que brotan violentos.

Tus alas despliegas, tendidas al viento,
Y emprendes caminos que llevan al cielo,
Volviendo hasta el nido, donde a ti te pienso
Despiertas anhelos prendidos al tiempo.

Sumerges tu esencia rebelde, en mis sueños,
Que velas celosa de tus sentimientos,
Ocultas pasiones en cielos cubiertos
Y vences traviesa, todos mis empeños.

Fugaces ausencias, son duros tormentos,
Que mecen mis sueños, en tanto te espero
Adornando el hogar de etéreos lienzos,
Para amarte yo con abrazos intensos.

©Roberto Santamaría
Hospital puerta de hierro Madrid
18/08/2009

sábado, 8 de agosto de 2009

”Mi soledad y yo”


”Mi soledad y yo”
Mi soledad y yo
compañera inseparable
de mis noches y mis sueños.
Nostálgicos perfumes
incrustados en mi lecho
vacío de pasiones,
de caricias y de besos.


Mi soledad y yo
rodeada de silencios,
de vacíos insoportables
que invaden mis recuerdos,
entre lienzos que aún retienen
el aroma de tu cuerpo.


Mi soledad y yo
cómplice de este tormento
que ahogando mis sentidos,
me desgarra los adentros
y me sumerge en una sima
de desamor y desconcierto.


¡Soledad déjame solo!
¡No tortures mi sosiego!
deja que invada mi alma
el perfume de su aliento,
que aquel amor aún vive
en lo más hondo de mis restos…



©Roberto Santamaría

miércoles, 5 de agosto de 2009

"Las trece rosas"




El 5 de agosto de 1939, trece mujeres, la mitad de ellas adolescentes, fueron ejecutadas ante las tapias del cementerio del Este en Madrid. Su historia sigue viva hoy en forma de libros, teatro, documentales y cine.
Hoy como cada año, deseo ofrecer como homenaje a su memoria este humilde poema:

"Las trece rosas"

Fueron trece rojas rosas
las que cortaron al alba
trece rosas inocentes
vieron sus vidas segadas.

Trece balas asesinas
trazaron sus guías malditas
abriendo surcos de sangre
en aquellas trece vidas.

Trece rosas del jardín
cercenaron aquel día
el vergel quedo llorando
pues cortaron su alegría.

Trece nombres hoy escritos
en la memoria colectiva
los muros del cementerio
sus nombres guardan y no olvidan…

©Roberto Santamaría