“Perdido en el laberinto”
Estas ahí, perdido en ese mundo,
prisionero de los fugaces olvidos,
mientras ves caer la intensa lluvia.
Tal vez fue la gris tormenta
quien te robó los recuerdos
y te sumió en el vacio de la nada.
¿Quién secuestró tu memoria
arrancando tus vivencias?...
Hoy te miras en el espejo
que te devuelve la imagen
de un ser desconocido
y le preguntas ¿Quién eres?...
Silenciosa es la respuesta,
tortura de un cruel destino
que te arroja a la entelequia
del baile de las neuronas
en un mundo inexistente.
Tú te sientes rodeado,
de voces desconocidas,
quizás en otros tiempos
fueron palabras amigas.
Ayer fueron a verte tus hijos
buen mozo y bella muchacha,
los besos que ellos te dieron
fueron dulces para el alma.
¡Malhaya la pena tuya!
No saber quién te los daba.
©Roberto Santamaría
Registrado en Safe Creative


Un poema lleno de tristeza por esas personas que pierden la memoria, triste de ellos que olvidan sus seres queridos y de quien son ellos.
ResponderSuprimirUna enfermedad cada vez mas en augue.
Primavera
Caro Roberto,
ResponderSuprimirÉ verdade, frente ao espelho nos defrontamos com nossas minudências, questionamos a existência e reconhecemos em nossas lembranças, que emergem na dureza dos traços que a vida desenhou.
Belíssimo poema!
Prazer conhecer teu blog.
Um abraço,
Celêdian
Roberto, me he metido por aquí a curiosear, y me encontré con esta belleza que me ha tocado el corazón por haberla vivido con mi madre, durante trece años.
ResponderSuprimirPrecioso poema y muy triste tema de lo que ciertamente nos puede pasar.
Ha sido un placer leerte.
Te vi en el "Mono". Un abrazo. Elda
Roberto, me he metido por aquí a curiosear, y me encontré con esta belleza que me ha tocado el corazón por haberla vivido con mi madre, durante trece años.
ResponderSuprimirPrecioso poema y muy triste tema de lo que ciertamente nos puede pasar.
Ha sido un placer leerte.
Te vi en el "Mono". Un abrazo. Elda
Roberto, me he metido por aquí a curiosear, y me encontré con esta belleza que me ha tocado el corazón por haberla vivido con mi madre, durante trece años.
ResponderSuprimirPrecioso poema y muy triste tema de lo que ciertamente nos puede pasar.
Ha sido un placer leerte.
Te vi en el "Mono". Un abrazo. Elda